Me siento extraña, noche de amor en la transición

Me siento extraña fue una película revolucionaria y bastante escandalosa en su momento, ya que fue la primera película española cuyos personajes principales fueron dos lesbianas ¿estaba la sociedad preparada para mostrar lo que podía ser (de verdad) una relación entre dos mujeres?


Nos ubicamos en España en el año 1977, el país está en plena transición política después de haber estado 40 años bajo una dictadura en la que ha habido represión hacia muchas minorías, entre ellas, el colectivo LGBTIQA+. En ese momento existía la ley de peligrosidad y rehabilitación social, la cual consideraba, todavía, la homosexualidad como delito. Por eso es interesante que la primera película española protagonizada por dos mujeres que empiezan a tener sentimientos entre ellas fuera justo en este año. 

De escándalo a cinta de culto

En este largometraje, Laura (Rocío Durcal) conoce a Marta (Bárbara Rey), una vedette con quien empieza a trabajar como pianista para hacerle algunos arreglos musicales a sus números y con quien se va a vivir después de dejar a su marido, que la maltrata. La película se estrenó hace casi 50 años, por lo que es curioso tratar de entenderla si la vemos con el prisma de la sociedad actual, pero también es verdad que sí nos hace preguntarnos el por qué de este estreno en aquella época… ¿era una reivindicación en un momento histórico en el que la ley te podía llevar a la cárcel por cometer actos de homosexualidad o era otro el objetivo del largometraje?

El destape

Antes de continuar con la película, sigamos contextualizando la época en la que se rodó y estrenó. Dos años antes del estreno de Me siento extraña, en el 1975, salió a escena un nuevo código de censura, el cual permitía desnudos en caso de que el guión lo exigiera, ¿qué conllevó esto? pues que se llenaran las pantallas de desnudos, esto dio inicio a la que pasó a ser llamada la época del destape., pero… ¿el destape de quién? Como es de imaginar, fueron las actrices las que se llevaron la mayor parte de escenas de rodaje que por “exigencias del guión” requerían que se quitaran la ropa.

En aquel momento parecía que, película que se estrenaba en taquilla, película en la que se podía ver, al menos, una mujer desnuda. Daba igual la calidad del guión o las dotes interpretativas del elenco que la protagonizara, los directores, hombres, para sorpresa de nadie, tenían muy claro qué es lo que iba a atraer a los espectadores: tetas y culos. Alguien iba al cine a ver un drama y, en algún momento, aparecía una mujer en bolas. ¿Otro día apetecía más ir a ver una de terror? el protagonista maligno asesino se veía sorprendido por dos tetas, y así siempre.  

El cuerpo de la mujer en el cine se convirtió en un producto, un reclamo, el cual estaba en las películas para consumo de sus espectadores, si una mujer quería ser actriz, pocas opciones había si no estaba dispuesta a desnudarse delante de la cámara. 

Esta época se calificó como más libre, y es verdad, lo era, recordemos que el país acababa de salir de una dictadura en la cual, entre otras cosas, la censura en el cine prohibía <<aquellas imágenes y escenas que pudieran provocar bajas pasiones en el espectador normal>>, es tal cual se declaraba en la orden por la que se aprobaban las normas de censura cinematográfica, en el año 1963. Puede parecer lógico, entonces, que con la llegada de los desnudos en el cine, se puede decir que se gozaba de más libertad, pero volvemos a hacernos preguntas, amiga: ¿libertad para quién? Como ya hemos comentado, pocas opciones tenía una mujer que quería dedicarse a la interpretación si no se quitaba la ropa por exigencias del guión, lo fuerte es que al ver las escenas, realmente el desnudo solía ser completamente gratuito, volvamos al ejemplo del cine de terror: el villano podía degollar a su víctima aunque se la encontrase vestida, pero oye es que era muy oportuno y da la casualidad que siempre se la encontraba como vino al mundo.

 

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.